Dentro
de las diferentes perspectivas para el fortalecimiento de la Convivencia
Escolar, uno de los aspectos que ha tenido poco desarrollo pedagógico es el de
la autoridad de Padres y Apoderados, la
valorización de su imagen como un sujeto educativo y la valoración educativa que
hacen los docentes de los hijos de los mismos (por traslado de sus valoraciones
de padres a hijos). Esta carencia de valoración es lamentable, ya que en el
día a día de las escuelas y liceos, este factor es uno de los principales
problemas de la experiencia docente. Así vemos que este aspecto es muchas veces
descuidado y olvidamos que para un docente la gestión de la autoridad en la
sala de clases y el reconocimiento y valoración de su imagen en el espacio
educativo por parte de padres y apoderados es uno de los principales criterios
de satisfacción profesional.
En este
sentido, se entiende altamente relevante y necesario, el desafío de reforzar positivamente
el sentido de autoridad del docente y de los docentes directivos, potenciando su imagen y prestigio social
frente a los padres y apoderados. Del mismo modo, para los padres y apoderados
tener una buena imagen de los docentes es fundamental para que ellos se
integren y participen en una tarea educativa que debe ser común y colaborativa.
Esto se puede lograr mediante la generación de iniciativas que permitan, la
reflexión conjunta, el intercambio de prácticas y métodos pedagógicos, el
trabajo en equipo, las definiciones conjuntas que posibiliten la generación de
compromisos colectivos, la generación de objetivos comunes, etc. En otras
palabras, docentes y padres y apoderados pueden realizar en conjunto y
armónicamente una labor educativa que tendrá como fin el mejor desarrollo y
calidad del mismo en sus hijos.
Para el
logro de esto es indispensable que se cumplan algunas condiciones básicas:
- De parte del docente debe existir un real convencimiento de que padres y apoderados son actores claves en el aprendizaje y desarrollo de sus alumnos.
- El docente debe querer involucrar en la tarea pedagógica a los padres y apoderados, aunque ello implique grandes dificultades iniciales.
- La Escuela, como institución, debe proponerse como política de desarrollo la integración y participación de los padres y apoderados en la gestión educativa, bajo parámetros de exigencias reglamentarias y funcionales precisas, sin malograr la tarea profesional y técnica de los docentes.
- Los padres y apoderados deben querer aprender las nociones básicas de carácter pedagógico y metodológico, para ayudar a sus alumnos en sus funciones como tales, convirtiéndose así en coadyuvadores escolares junto con los docentes.
- Está claro que a partir de estos primeros pasos la autoridad educativa comunal puede comenzar a consolidar una nueva perspectiva para el mejoramiento educativo, a partir del inmenso capital técnico - pedagógico de sus padres y apoderados, docentes, docentes directivos y de todos los agentes educativos que comparten la tarea de formar y educar.·
- Por lo anterior se hace necesario diseñar y poner en marcha un Programa cuyo objetivo general sea Apoyar a los padres y apoderados en su labor educativa, mediante el logro de una mejor convivencia educativa que permita orientar y generar espacios de reflexión y trabajo colectivo, con el fin de reforzar el sentido de la convivencia escolar como un objetivo transversal en el ámbito educacional y fortalecer la autoridad de los docentes, docentes directivos y demás agentes de la educación de la comuna potenciando su imagen y prestigio social.
- Así se fortalecerá el hecho de que los padres y apoderados quieran aprender las nociones básicas de carácter pedagógico y metodológico, para ayudar a sus alumnos en sus funciones como tales, convirtiéndose así en coadyuvadores escolares junto con los docentes.
- Se fortalecerá la convivencia escolar a través de estrategias y técnicas de mediación, contención, participación, integración y compromiso de los diferentes actores que participan en desarrollo pedagógico del establecimiento educacional, con la finalidad de optimizar el ambiente propicio para el desarrollo pleno y aprendizaje de los alumnos, así como la convivencia escolar y el clima organizacional que se vive al interior de la Escuela.
Para el logro de estos objetivos generales se
hace indispensable generar objetivos específicos que, en forma de proyectos, se
apliquen en cada establecimiento educacional de la Comuna de La Granja. Entre
estos objetivos específicos podemos nombrar, a modo de ejemplo, los siguientes:
- Realizar un diagnóstico de la convivencia y estado de situación de los padres y apoderados en todos los establecimientos educacionales de la comuna de La Granja como primera acción a realizar, para así recoger no sólo los problemas y dificultades más frecuentes sino las expectativas y deseos de todas las personas y que será el punto de partida para definir las acciones de un Programa Comunal dirigido al fortalecimiento de padres y apoderados en las organizaciones asignadas por la Ley y sus reglamentos.
- Desarrollar instancias para el fortalecimiento de las relaciones humanas y de colaboración de los padres y apoderados, docentes, asistentes de la educación y docentes directivos de las comunidades educativas de la comuna de La Granja.
- Promover la participación de los padres y apoderados docentes, asistentes de la educación y docentes directivos, en actividades de capacitación y perfeccionamiento que permitan el desarrollo de habilidades para el trabajo en equipo, la escucha activa, la empatía y el trabajo colaborativo.
- Generar distintas iniciativas que permitan a los padres y apoderados, docentes, asistentes de la educación y docentes directivos, tener instancias de reflexión conjunta, el intercambio de prácticas y métodos pedagógicos, la generación de objetivos comunes y definiciones conjuntas que posibiliten la generación de compromisos colectivos, en pro del mejoramiento de la calidad de la educación de los colegios y liceos de la comuna.
- Desarrollar habilidades y técnicas de resolución de conflictos en los docentes, docentes directivos y asistentes de la educación para que a través de técnicas como la mediación, el arbitraje pedagógico y/o la negociación para que puedan manejar situaciones conflictivas entre los alumnos/as y entre pares.
Profesor Gabriel de Pujadas Hermosilla
Consultor
educacional
depunet@gmail.com
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