miércoles, 9 de diciembre de 2015

10 Consejos para aprender a decir que no sin sentirte culpable

10 Consejos para aprender a decir que no sin sentirte culpable

Ser asertivo consiste en tener la capacidad de autoafirmar tus propios derechos, sin dejarte manipular y sin manipular a los demás.
De la definición de asertividad que acabas de leer, me gustaría destacar las palabras derecho y manipular. Dos palabras que al hablar de asertividad tanto sirven para uno mismo como para los demás.
En una sociedad donde constantemente te recuerdan cuáles son tus obligaciones se hace más necesario que nunca autoafirmarte como persona, autoafirmarte como docente.
El artículo de hoy quiere descubrirte qué cinco aspectos convierten a una persona en asertiva, qué cinco decisiones convierten a un docente en asertivo.
¿Quieres saber si eres un docente asertivo? Si es así, no te entretengo más. Zarpamos…
asertivo
Imagen extraída de Shutterstock

El docente asertivo se caracteriza por…

Antes de que descubras qué aspectos son necesarios para convertirte en un docente asertivo, me gustaría citar un libro que ha resultado una auténtica inspiración para mí en todo lo referente a la asertividad. Se trata del libro de Olga Castanyer titulado La asertividad: expresión de una sana autoestima.
Se trata de un completo manual sobre cómo convertirte en una persona asertiva. Vaya por delante mi agradecimiento a la autora que ha dado pie a esta entrada.

Ser asertivo implica…

1. Saber decir que no o tener una postura firme sobre algo.
Como docente siempre estarás en minoría con respecto a un grupo de alumnos. Pero esta minoría en la que te encuentras no debe ser razón para no saber decir que no en determinados momentos en los que el grupo ejerce una enorme presión.
Porque saber decir que no en el aula implica:
  • Mantener una postura firme ante una decisión tomada que no es del agrado del grupo.
  • Ser capaz de comprender las posturas de los alumnos sin dejar por ello que influyan o cambien tu decisión.
  • Expresar el motivo por el cual has dicho que no a una petición o acción del grupo.
IMPORTANTE: Podría entenderse que decir que no es sinónimo de autoritarismo. Y para mí no es así, porque no se centra en el autoritarismo, sino en la autoafirmación de lo que eres en ese momento.
Si quieres profundizar algo más sobre cómo se aprende a decir que no, te recomiendo la lectura del artículo titulado 10 Consejos para aprender a decir que no sin sentirte culpable.
2. Saber hacer peticiones.
¿Cómo se puede cambiar o mejorar algo si no se es capaz de expresarse? Esta pregunta que acabo de formular tiene más importancias de la que puede parecer porque implica algo que para mí es fundamental:
si quieres algo, pídelo
El docente asertivo es aquel docente que, lejos de quejarse de su grupo de alumnos, es capaz de verbalizar mediante peticiones y mediante su lenguaje verbal qué quiere de su grupo.
Sólo se puede cambiar algo cuando si se sabe pedir ese cambio. Laasertividad parte de la petición y la proactividad parte de la acción para hacer efectivo ese cambio.
¿Qué dos grandes beneficios aporta el saber hacer peticiones?
  • Permite expresar la presencia de un problema que juzgas que debe ser solucionado.
  • Permite que se proponga un cambio de conducta cuando crees que no se está respetando algún derecho. También puede servir una petición par reclamar una acción concreta.
Como docente,
¿cuál es la mejor manera de hacer una petición?
  • Detalla la petición al máximo. Limita a una o dos frases cuáles es tu objetivo de tu petición.
  • Utiliza un lenguaje que el alumno entienda por completo.
  • Presenta en tu demanda tus propios pensamiento, sentimientos y deseos. Por ejemplo: Cuando tú… yo me siento…
  • Enfoca tu petición siempre desde tu punto de vista. Por ejemplo: Me siento… pienso que…
  • Insiste en la probabilidad de que en la petición ambas partes saldréis ganando.
Si quieres profundizar sobre qué se entiende por proactividad, te recomiendo el artículo titulado 5 Consejos para transformar un docente reactivo en proactivo.
3. Saber autoafirmarse.
Uno de los derechos a los que nuca debes renunciar como docente es tu derecho a reafirmarte cuando crees que no estás siendo respetado por tus alumnos. Pero tan importante es saber autoafirmarse como la manera con que te autoafirmas.
Es importante saber pedir, es importante saber autoafirmarse y al hacerlo debes exigir el derecho a ser escuchado, a que tus alumnos te atiendan, a que tengan en cuenta tus demandas.
4. Responde correctamente a las críticas.
Lo que más destacaría de este apartado es la importancia dereaccionar con autoestima ante las críticas que puede verter el grupo clase hacia ti. Para ello es fundamental que aprendas a distinguir entre los que es la verdadera crítica de la interpretación que haces tú como docente de esa crítica.
Otro aspecto en el que me gustaría insistir radica en saber diferenciar cuándo una crítica se hace con mala intención (ahí sí que debes ser asertivos) y cuándo se trata de una crítica constructiva (aquí se trataría de evaluar si la otra persona tiene o no razón).
Con todo lo dicho,
¿cuál es la mejor manera de responder a una crítica?
  • Si crees que la crítica es justificada deberías evitar disculparte en exceso y:
    • Reconocer (Tienes razón)
    • Repetir (Tendría que haber dicho...)
    • Explicar (No lo hice porque...)
  • Si quieres convertir a un crítico en un aliado:
    • Pregunta: ¿Qué crees que debería hacer?
    • Pide una clarificación: Bien, ¿pero qué quieres que haga exactamente? (Evita siempre la generalización de la crítica).
Uno de los puntos fuertes de un docente asertivo tiene que ver con la manera con la que afronta y resuelve un conflicto.
5. Saber expresar los sentimientos.
Soy consciente de que expresar los sentimientos frente a un grupo de alumno no es fácil. Incluso algunos docentes lo podrían ver como un signo de debilidad. Pero para mí no es así, sino que expresando sentimientos, también se reivindican derechos y se autoafirma uno ante sí y ante el grupo.
¿Qué puede ayudarme como docente a expresar mis sentimientos?
  • Si eres un docente a quien le cuesta expresar sus sentimientos, prueba con empezar las frases de la siguiente maneraquiero…, me gusta…, no me gusta…, me siento… Intenta que estas frases se vayan insertando de la forma más natural posible en una conversación entre tú y tus alumnos.
  • No permitas de una situación confusa no se aclare. Debes pedir una aclaración inmediatamente y no dejar que pase el tiempo, porque el paso del tiempo no hará más que aumentar dicha confusión.
  • Promueve entre tus alumnos frases de refuerzo positivo, es decir, verbaliza a tu alumno aquello que te ha gustado, emocionado, divertido… Un ejemplo de ello sería la manera de dar las gracias. ¿Quieres saber de que forma doy gracias a mis alumnos? Descúbrelo en este enlace.
  • Cuando creas que vas a estallar en ira por algo que ha hecho o dicho tus alumnos, usa esta frase para cuando empieces a hablar:
    • Estoy enfadado porque… (Ayudará a calmarte, disminuir tu agresividad y ganar en autocontrol)
  • A la hora de expresar tus emociones debes evitar:
    • Reproches
    • Palabras hirientes
    • Autocompasión

Docente asertivo. A modo de conclusión.

Ser un docente asertivo cuando se está en constante minoría se me antojas en muchas ocasiones como un auténtico reto. Pero te habrás dado cuenta en este artículo que la asertividad se puede trabajar y aprender en beneficio propio y de tus alumnos.
Si doy tanta importancia a la asertividad en Justifica tu respuesta es porque creo que se trata de una competencia emocional tremendamente eficaz y que da un paso más allá de la concepción autoritaria del docente en el aula.
Como la empatíaser asertivo sirve para profundizar en lashabilidades sociales con tus alumnos y también es una excelente manera de enseñar a tus alumnos cómo deben desenvolverse tanto dentro como fuera de las aulas. Porque sí, la asertividad se aprende y todo lo que se aprende, también se puede enseñar.

sábado, 17 de octubre de 2015

LOS ELEMENTOS DE LA IDENTIDAD DE LA ESCUELA.

Es importante resaltar que los Centros de Padres y Apoderados, además de ser organizaciones reconocidas por la Ley  tienen misiones culturales muy específicas, como lo es el hecho de tener que participar en el diseño y desarrollo del PEI de cada establecimiento  educacional, donde, entre otras cosas, se fijan las orientaciones para crear la identidad institucional del establecimiento mismo.
      
Los elementos que consideramos que están en  la base de las orientaciones del desarrollo de la identidad, no sólo del “deber ser” de la escuela, sino como la base sobre la cual se sustenta el devenir histórico de la identidad misma de la escuela, son muy importantes de ser trabajados conjuntamente entre el Centro de Padres y Apoderados y los miembros docentes de la comunidad escolar. Sin ellos no hay pasado, presente ni futuro de la  Escuela, en cuanto Institución con una identidad que la caracteriza como tal. Ellos serían: 

1.-        Los modelos de vida.
           
Fueron originalmente elementos paradigmáticos utilizados por las escuelas particulares, pagadas y gratuitas, de orientación religiosa, especialmente católica.
           
La permanente relación que se hace del proyecto educativo con la persona de un santo o una persona destacada en la historia, utilizada como modelo de conducta y valores a seguir, se constituye en un paradigma al cual imitar a través de todas las ideas y acciones que se llevan a cabo en la escuela, configurando con ello, parte importante de la identidad propia. 

2.-        Tradiciones específicas existentes en la escuela y la comunidad.

Toda escuela y toda comunidad, por ser tal, tienen tradiciones que se han ido formando con el transcurso de los años o por la convivencia que se da entre sus miembros.
           
Los seres humanos tendemos a crear tradiciones, aun en los grupos más pequeños y nuevos. Desde el momento mismo que nos relacionamos como personas o como actores educativos, destacamos ciertas formas de ser que se convierten de inmediato en parte de las características del grupo y por lo mismo, parte de la tradición (del pasado), que puede actuar como elemento de cambio o conservación de las identidades que se van construyendo en la propia escuela.
           
Cuando las escuelas tienen algunos años de existencia, esas tradiciones existen, aunque sea de manera informal y será tarea de los actores educativos que se preocupen de la búsqueda y explicitación de las mismas. Las tradiciones, los hechos del pasado que tienen presencia en el presente y que puedan ser proyectados al futuro, están a disposición y son parte importante de la identidad que intentamos descubrir o construir.

3.-        Pautas culturales y valores globales vivenciados.
           
Al igual que las tradiciones, las pautas culturales existen y ellas, como realidad, están muchas veces más allá de los propios individuos que las sustentan. Tienen, por esto,  un carácter supraindividual y la mayoría de las veces, su existencia sobrevive a los individuos. Por éso es tan importante que en la construcción o descubrimiento de la identidad, consideremos seriamente la existencia y naturaleza de estas pautas (normas, costumbres y usos) y de los valores que las sustentan.
           
Todos los individuos las y los vivencian. Lo importante es saber cómo han vivenciado estas pautas y cómo han sido o son percibidos los valores que las acompañan de manera siempre indisolubles. El aclarar cuáles son estas pautas culturales y valores y saber cómo se perciben por parte de los actores educativos, es una forma de penetrar el tema de la identidad de la escuela, ya que estos elementos paradigmáticos son los que, en parte importante,  la conforman.

4.-        Historia y cultura del sistema educacional nacional

Otro elemento paradigmático que tiene importancia en la conformación de la identidad de la escuela, es la propia historia y tradiciones del sistema educacional, considerado en su conjunto. Este influye en cada una y todas las escuelas que lo conforman, no importando su tipo de administración o sus modos de desarrollo. El sistema educacional tiene, en su conjunto, características que lo singularizan, y eso hace posible que cada unidad del mismo comparta con el todo, alguna o muchas de sus singularidades.
           
De ahí que cada escuela tenga algo en sí misma de lo propio del sistema educacional y por otra parte, elementos que la distinguen de otras, aunque pertenezcan a una matriz común (el sistema educacional en su conjunto). Lo importante, en este caso, es conocer la historia de la educación, para ver cómo ella ha configurado las formas en que la escuela se presenta hoy, con sus características de identidad.


Identidad de la escuela: rol de los actores educativos


La búsqueda o diseño de la identidad de la escuela, es una tarea en la cual deben participar los actores involucrados en la ación pedagógica de manera ditrecta o indirecta. Por éso, a los profesores y alumnos los deben acompañar necesariamente en esta tarea, las familias de los mismos, con el fin de que trasmitan sus necesidades y expectativas educativas, para patentizarlas en el curriculum de la escuela.
           
Es importante recalcar, en esta ocasión, que los decretos curriculares del Ministerio o Secretaria  de Educación, para todos los niveles, permiten un amplio margen de flexibilidad curricular, independiente  de los sectores y subsectores de aprendizaje señalados en éstos. Esta flexibilidad, sin duda, puede ser utilizada para trabajar este tipo de temas, como la propia identidad del establecimiento educacional, la cual se debe conformar por los aportes de los diversos actores que participan en los procesos educativos que se dan en la escuela.
           
En este sentido, la comunidad debe estar representada por sus propios proyectos locales de desarrollo. Existe la experiencia de que los Estados o las comunas, mediante la acción de diversas instancias administrativas, han realizado experiencias participativas en el diseño de sus Planes Anuales de Desarrollo Educativo o en la confección de los proyectos de desarrollo educativo institucional (PDEI) de cada establecimiento educacional. Estas experiencias, vividas, sin duda, de muy distinta manera, constituyen un cúmulo de experiencias que deberían ser consideradas en el momento de descubrir o desarrollar sus propias identidades.

La necesidad de métodos apropiados de trabajo

La gestación de la identidad  no es un trabajo simple, pues apunta, ni más ni menos, a aquéllo que hace que la escuela sea lo que es y no otra cosa, con sus características  propias y relevantes. Y aquéllo que hace que la escuela sea lo que es y no otra cosa, está en las conciencias de quienes  participan en su vida cotidiana y en quienes la perciben desde afuera, por llamarlo de alguna manera.

De ahí que estemos ubicados, en este caso,  en el campo mismo de la intersubjetividad, es decir, en el mundo de las realidades que se crean por la convivencia natural entre los actores o por los  acuerdos más formales que se puedan producir entre ellos, por intereses o proyectos grupales o individuales. La identidad es el producto, expresado, de una configuración intersubjetiva, que se desarrolla por el contacto cotidiano entre los actores entre sí y entre éstos y el mundo que los circunda, lo cual les permite ir modificando sus percepciones del mundo de manera permanente, reservándose para sí, los elementos de estabilidad existentes en la realidad.

Estas realidades vividas y percibidas deben ser compartidas por los actores educativos. Nada mejor, por lo tanto, que el grupo de personas que integra la escuela se convierta en un equipo de trabajo que tenga como misión de su accionar, el descubrimiento o construcción de la identidad, que entre otros elementos, está conformada por las percepciones de los propios actores involucrados. De ahí que el tema de la identidad toque de manera tan fuerte a las personas, ya que ellas están directamente involucradas en la definición de la identidad institucional y con ello, de manera indirecta, de sí mismas.
           
Por eso, es necesario buscar métodos de trabajo que, siendo participativos, consideren las intersubjetividades y a la vez, logren objetivar al máximo los elementos que conforman la identidad. Para ello proponemos, en primera instancia, el “trabajo en equipo”, “el análisis estratégico FODA” y “el método de proyecto”, como algunos de los tantos que se pueden utilizar para buscar o construir la identidad, tanto en la dimensión de su diagnóstico como en sus proyecciones (los describimos en otro documento de estudio sobre el particular)

Hacia la construcción de una identidad personalista y democrática de la escuela: el tema de  la participación y la convivencia.
           
La escuela debe tener un horizonte. De acuerdo a la tradición,  las sociedad occidental y de manera especial, en estas últimas décadas, las sociedades latinoamericanas,  viven tendencias que llevan a la existencia de procesos de democratización y personalización de las sociedades.
           
De alguna manera es ya común, que todos concuerden en respetar las diversidades, el pluralismo, la consideración de las minorías, el respeto a los derechos humanos, el acrecentamiento de la paz, la no discriminación, una mayor y mejor distribución de los bienes económicos, sociales y culturales, acceso a servicios de salud, educación y vivienda de calidad, comunicaciones globales casi sin restricciones, consideración y respeto creciente por las etnias, preocupación por el medio ambiente, la igualdad de los sexos, la libertad religiosa y política, el liberalismo de las costumbres, la aprobación de leyes que tienen relación con la familia y su funcionamiento, libre mercado, se mantiene el poder regulador de las instancias públicas, surgen nuevas organizavciones sociales, se produce un avance tecnológico antes desconocido.  El mundo vive un momento de cambios tan profundos y extensos, que afectan la vida social y cultural de los pueblos, en lo que, lo más característico es la propia falta de seguridad. Los sujetos están sujetos a la incertidumbre, que se levanta como una categoría de análisis importante para comprender el mundo contemporáneo.
           
De ahí la necesidad de construir espacios de estabilidad para darle continuidad y sentido a las tareas que emprenden las personas. Esta estabilidad siempre estará en tensión con la incertidumbre ambiente, pero es fundamental crearla, para darle seguridad vital a los actores educativos en su tarea cotidiana.
           
Un medio para lograr esto, es abrir los procesos de participación en la gestión educativa y mediante los cuales, los actores educativos sientan que participan en la construcción de una obra común: la educación de sus hijos, la educación de sus alumnos.
           
La participación, así vista, es un proceso complejo, que implica, eso sí, la construcción de sentidos comunes a las tareas que se realizan. De acuerdo a Serafín Antunez[1] la participación cumple algunas finalidades, que sería bueno darlas a conocer en esta oportunidad:
           
1. Participación Educativa, que pretende preparar y capacitar a los miembros de la comunidad escolar y no solamente al alumnado, para la democracia, la autonomía y la libertad responsable.
           
2. Finalidad Gestora, entendida como la contribución a las tareas de organización, funcionamiento y gobierno del establecimiento educacional.
           
3.- De colaboración en la toma de decisiones curriculares, para ayudar a los profesores a que tomen decisiones compartidas respecto al diseño,  la planificación y desarrollo del curriculum.
           
4.- Finalidad de control social, en la medida que permite la participación de los estamentos no docentes, intervenir en procesos de supervisión de la actividad general del establecimiento educacional, en los aspectos administrativos y docentes.
           
5.- Interiorización del Proyecto de Desarrollo Educativo Institucional (PDEI) del establecimiento educacional, cuando mediante el ejercicio de la participación se contribuye a conocer y asumir los objetivos de la institución y a aumentar la motivación y el sentimiento de pertenencia de sus miembros.
                                                                     
                                                                  Profesor Gabriel de Pujadas H. 
                                                                  Consultor Educacional




[1] Antunez, Serafín y Gairín, Joaquín “La organización escolar. Prácticas y fundamentos”, Editorial Graó, Barcelona, España, Julio 1996.

viernes, 16 de octubre de 2015

PRINCIPIOS ORIENTADORES DE LA POLÍTICA DE PARTICIPACIÓN DE PADRES, MADRES Y APODERADOS EN EL SISTEMA EDUCATIVO.

Los Principios Orientadores de una política son las bases que regulan su accionar. Ellos establecen los límites entre los cuales se sitúan las acciones a realizar, así como los valores que la sustentan. El Objetivo General de una política identifica el propósito fundamental para el cual ésta fue elaborada, dándole orientación y sentido. 

A continuación se presenta el Objetivo General de la Política de Participación de Padres, Madres, Apoderados /as en el Sistema Educativo: Generar condiciones institucionales y jurídicas que garanticen la promoción, fomento y desarrollo de la participación amplia, diversa y organizada de padres, madres y apoderados/as y de la comunidad en el sistema educativo. Esta participación se realiza en alianza con los demás actores de la comunidad educativa, con el fin de contribuir en la construcción, desarrollo y cumplimiento de su proyecto y metas educativo institucionales, en el marco de mejorar la calidad de la educación.

Del mismo modo se presentan los Principios Orientadores para la Política de Participación de Padres, Madres y Apoderados/as en el Sistema Educacional, los cuales son: 

1. La familia es un actor insustituible de la comunidad educativa, que contribuye desde su particularidad, saberes y experiencias al enriquecimiento y desarrollo del proceso educativo, que tiene deberes y derechos, y que se fortalece participando en ella. 

2. Los niños, niñas y jóvenes “en familia”, es decir, considerados como formando parte de un grupo familiar, son el eje de la comunidad educativa. 

3. La familia es una fuente de experiencias educativas y tiene un saber que fortalece el proceso de los aprendizajes pertinentes y significativos de sus hijos e hijas. 

4. La participación de la familia en el sistema educacional es un valor y un derecho y se concibe como un proceso de interacción con los diferentes actores de la comunidad educativa para apoyar el desarrollo y formación de sus hijos/as y alumnos/as en el Proyecto Educativo Institucional. 

5. Los valores que conlleva la participación de la familia en el sistema educacional deben ser asociados a los valores de la participación ciudadana dentro de una sociedad democrática. 

6. El objetivo central de la participación de la familia en la institución educativa es el aprendizaje y la formación de sus hijos e hijas, orientados al pleno desarrollo de la infancia y la juventud del establecimiento educacional que éstos han elegido para que eduque a sus hijos.

7. Debe reconocerse que de hecho existe una diversidad de tipos familiares con distintos intereses dentro de una misma institución educativa, con derecho a que sean acogidas las diferentes motivaciones, necesidades y oportunidades que tienen para participar. 

8. Hay una diversidad de modelos posibles de participación, que varían según el contexto cultural en que se desarrolla (urbano o rural), las particularidades de cada familia y de cada institución educativa, por lo cual es preciso reconocer la diversidad, pluralidad y autonomía de las comunidades educativas.

9. La participación de la familia en la institución educativa puede tener distintos grados de organicidad. Es deseable que las familias tengan una participación organizada e institucionalizada, con un cierto status jurídico y un accionar sustentado en el proyecto educativo de la institución, sin que ello signifique inhibir otras formas de participación. 

10. La institución educativa debe ser proactiva en la creación de condiciones, instancias y procedimientos efectivos para facilitar y canalizar la participación de la familia en el sistema educacional. 

11. La participación de la familia en el sistema educacional puede darse a distintos niveles, en armonía y coherencia con el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de cada institución educativa: informativo, consultivo, colaborativo, toma de decisiones, control de gestión.

12. La participación de la familia en el sistema educacional puede darse en diferentes ámbitos, en armonía y coherencia con el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de cada institución educativa:

a) Pedagógico “familiar” (en la creación de un ambiente pedagógico propicio en el hogar)
b) Pedagógico “escolar”
c) Convivencia escolar
d) Proyectos específicos
e) Gestión administrativa

13. La familia tiene la facultad o atribución de demandar cumplimiento de los compromisos suscritos en el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de la institución educativa.

14. La participación de la familia en el sistema educacional implica tanto derechos como deberes.

15. La participación de la familia en el sistema educacional requiere garantizar protección y dar estímulo a quienes la promueven.

16. La organización específica en que se concrete la participación de padres, madres y apoderados/as, cualquiera que ella sea, debe ser esencialmente colaboradora de la tarea educativa que realiza la dirección


jueves, 15 de octubre de 2015

7 CONSEJOS PARA INVOLUCRARTE EN EL COLEGIO DESDE EL PRIMER DIA.

7 consejos para involucrarte en tu colegio desde el primer día

Formar tu directiva de curso, generar proyectos en beneficio de tu comunidad y crear grupos de estudio son algunas acciones con las que puedes impactar positivamente tu vida y la de tu comunidad.

El comienzo del año escolar es una oportunidad para aprender cosas nuevas, desafiar tus límites y adquirir la disciplina que necesitas para desarrollar todo tu potencial. Al mismo tiempo, estos meses –en los que estarás gran parte del tiempo concentrad@ en la actividad escolar– son una gran oportunidad de participar y comprometerte con los temas que más te importan y de generar un impacto positivo en tu vida y la de tu comunidad.
Hoy se habla mucho de la desconfianza y del desinterés de la juventud hacia la política, pero no siempre se tienen en cuenta datos como los de la Séptima Encuesta Nacional de la Juventud de INJUV, 2012, que arrojó que el 45% de los jóvenes participó en alguna organización el último año, mientras que el 35% estuvo en una actividad de ayuda a la comunidad y el 23% en una marcha. ¿Te sientes identificado?
La participación es una forma de reconquistar lo que tienes, de hacerte cargo de lo que te afecta, de movilizar todas tus capacidades al servicio de causas colectivas y avanzar en la búsqueda de tu vocación. Aquí te presentamos algunos consejos para empezar el año empoderado y conectado con la realidad de tu establecimiento.
  1. ¡Representa!

    No esperes hasta fin de mes para formar tu directiva. Aprovecha el ritmo más lento de las primeras semanas para encontrarte con tus compañeros e iniciar las actividades de tu Consejo de Curso, el espacio formal que tu establecimiento pone a disposición para discutir los temas que te importan y de canalizar los problemas, proyectos y necesidades de tu curso.
    Recuerda que el Consejo de Curso –que debe iniciar sus funciones durante los primeros 30 días de clases– es también la base del Centro de Alumnos y por lo tanto de las instancias de representación de tu establecimiento, desde donde participarás de los planes de trabajo del CCAA y elegirás tu representación en el Consejo de Delegados.
    Te puedes apoyar en esta actividad para iniciar o mejorar el funcionamiento de tu Consejo de Curso.
  2. ¡Identifícate!

    Conoce el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de tu establecimiento. Si tu colegio ha realizado jornadas de reflexión del proyecto o si has participado en instancias de representación de tu comunidad, puede que ya te familiarices con este instrumento.
    El PEI es al mismo tiempo el “ADN” y la hoja de ruta de tu comunidad y es usado permanentemente por los profesores y directivos de tu establecimiento, sea para organizar el calendario escolar, desarrollar los planes de convivencia o llevar a cabo los Planes de Mejoramiento Educativo (PME).
    Lee el proyecto educativo y propón actividades para Consejo de Curso que ayuden a tus compañeros (sobre todo a los nuevos) a conocer el sello que distingue tu establecimiento, así sea la formación ciudadana, el desarrollo de las ciencias, la superación de los problemas del barrio o cualquier otro.
    Finalmente, si tienes una acotación o no estás de acuerdo con algún punto de su contenido, exprésalo en las instancias de reflexión que pone el establecimiento a tu disposición. Si tu escuela o liceo opera con la Ley SEP, recuerda que entre marzo y abril de 2015, tu comunidad escolar estará realizando un análisis del PEI en el marco del Plan de Mejoramiento Educativo 2015-2018, al que está invitada a participar toda tu comunidad. Para más información sobre este y otro tipo de actividades, asegúrate de tener el calendario escolar a mano.
  3. ¡Colabora!

    ¿Eres buen@ en una asignatura o te cuesta algún contenido?, ¿tienes la habilidad de convocar a otras personas? Organiza grupos de estudio e invita a tus compañer@s y a otros cursos de tu nivel y aprovecha los talentos y facilidades que tiene cada uno. Consigue el plan de estudios con los profesores de cada asignatura, pídeles el calendario y el temario de las evaluaciones que tendrán.
    Organiza grupos de ayudantes por asignatura y asegúrate de que todos tengan a mano las fechas de las evaluaciones y las ayudantías. Tendrás mayores oportunidades de lograr buenas notas, podrás mejorar la relación con tus compañeros y evitarás sorpresas negativas durante el año. ¡No esperes a que aparezcan los rojos para actuar!
    Si estudias una especialidad en la educación técnico profesional, pregunta si tu establecimiento ofrece pasantías en empresas del rubro e investiga las actividades productivas de la región con tus compañer@s. Te permitirá egresar informado y con una idea más clara de lo que quieres hacer a continuación, sea trabajar o seguir estudiando, y dónde.
  4. ¡Integra!

    ¿Tienes compañer@s nuev@s? Piensa en las cosas que te gustaría saber si te estuvieras integrando a un nuevo colegio. Acoge a los estudiantes que provienen de otras instituciones, del extranjero o de otras ciudades. Asegúrate de que se familiaricen con tu escuela o liceo, presentándoles a las personas de tu comunidad, integrándolos a los trabajos grupales, recreos y otras actividades.
    Busca los puntos en común que tienes con l@s compañer@s con los que menos te relacionas y crea buenas relaciones. Tendrás un ambiente más grato para trabajar y compartir y puede que hagas amig@s que no imaginaste. Además, averigua cómo puede participar tu curso en las acciones del Comité de Buena Convivencia Escolar o el Consejo Escolar.
  5. ¡Transforma!

    ¿Hay problemas en tu comunidad? Si tu curso o establecimiento tiene dificultades académicas, de infraestructura, convivencia, consumo de drogas o alcohol, embarazo adolescente, entre otros, ¡anímate y presenta un proyecto! Infórmate sobre lo que están haciendo otros estudiantes, pregunta a tu comunidad o curso cuáles son sus principales problemas y las soluciones que se les ocurren, realiza una encuesta y discútelo en las sesiones de Consejo de Curso.
    En nuestra serie “Liderazgo estudiantil” te presentamos algunos proyectos creados por estudiantes como tú. Encontrarás iniciativas tan diversas como charlas sobre consumo de drogas, planes de mejoramiento de baños y una campaña contra el bullying. Inténtalo. Estarás transformando tu realidad y la de tu establecimiento, conociendo nuevas personas, mejorando tu trabajo en equipo y adquiriendo experiencia que te servirá toda la vida.
  6. ¡Súmate!

    Únete a las actividades extraprogramáticas de tu establecimiento. ¿Sabes qué talleres y grupos existen en tu comunidad?, ¿has estado postergando tu participación? Muchos colegios tienen bandas, equipos deportivos, clubes de lectura, grupos de debate, revistas escolares o pastorales. ¡Elige el que más concuerde con tus intereses y empieza! Conversa con tus compañeros y, si tu establecimiento se acoge a la Ley SEP, recuerda que ésta destina recursos especiales para mejorar tu aprendizaje.
  7. ¡Sé proactiv@!

    No esperes a que pidan tu opinión. Propón temas para discutir en el Consejo de Curso o en las horas de orientación. ¿Te gustaría complementar aprendizajes en terreno? Hazte parte de la planificación de las salidas pedagógicas: exposiciones, teatro, trabajos de campo, entre muchos otros. Mantente al tanto leyendo la prensa o conversando con tus amigos. Estarás ayudando a tu profesor@ a planificar sus horas y a saber lo que más les interesa como curso.
PARA CUALQUIER CONSULTA: 
Profesor Gabriel de Pujadas Hermosilla
Consultor educacional
depunet@gmail.com

martes, 13 de octubre de 2015

¿CAMBIO ESTRUCTURAL O PERSONAL?

Lo importante, en el caso de los cambios que debemos vivir, que por supuesto tienen que ver con el tiempo y la duración, es que éste responda a las perspectivas que el ser humano tiene sobre si mismo y sobre su cultura.

Se escucha hablar de los cambios que son necesarios de realizar en todos los ámbitos de la vida humana y de la sociedad. El tema del cambio, sin duda, no es nuevo en absoluto. Desde Parménides y Heráclito el tema del cambio (por decirlo de una manera simple) es una disputa sobre el Ser, que tiene que ver con la inmovilidad y permanencia del mismo o su permanente cambio y variación (nunca pasa dos veces la misma agua bajo el mismo puente) y antes de ellos, en todas las mitologías previas e historias de las culturas antiguas el concepto de cambio ha estado presente. El tiempo y el espacio, donde se radica el cambio y el sentido de la realidad para los seres humanos, nos plantean nuevos problemas que nos llevarían a una larga disquisición sobre la materia, que no podemos abordar en esta ocasión.
Nos interesa en esta ocasión, resaltar que el tema del cambio en nuestra época se plantea de manera disyuntiva, como la alternativa de radicarlo en las estructuras societales (sociales, económicas, culturales, comunicacionales, tecnológicas, políticas, etc) o en la interioridad de la persona humana, como núcleo esencial y motor del mismo. En otras palabras el cambio "verdadero", "el verdadero cambio", o se da en las estructuras macro sociales o sencillamente no es cambio, o se plantea desde la intimidad de la persona, desde su interioridad, o sencillamente no lo es. Disyuntiva que, a nuestro juicio es falsa, ya que ambas perspectivas (y nótese que hablamos de perspectivas, es decir de miradas y percepciones) son sólo eso: perspectivas que no tocan el trasfondo o base de sustento de realidad desde donde se produce el cambio.
Esa realidad a la cual nos referimos y tratamos de señalar, la podemos signar como el concepto o la idea de "la duración", algo que Henry Bergson, llamara en su francés materno "la durée", aquello que está más allá del tiempo cronológico y que le da sentido, es previo y le permite tener un sustento. El tiempo cronológico, es decir, el tiempo de lo humano, es una disección que los hombres realizan sobre la duración, para adecuarla a su propia existencia, limitada y finita.
Lo importante, en el caso del cambio, que por supuesto tiene que ver con el tiempo y la duración, es que éste responda a las perspectivas que el ser humano tiene sobre si mismo y sobre su cultura. Un tiempo personal puede ser corto o largo, percibido como una vida larga o corta, pero que en el contexto de la historia puede ser simplemente una fugaz iluminación de un continuo. Lo importante, por lo tanto, no es saber si el cambio deben ser estructural o personal, ya que en ambos casos se puede negar la mirada profunda del cambio, es decir, se puede negar la mirada sobre la duración, que es la que nos da el sentido más profundo de las cosas y la existencia, en la medida que nos contacta con el Ser, único y verdadero, que para los creyentes es Dios.
La mirada hacia la duración, hacia lo más profundo del tiempo, no es por lo tanto una mirada conceptual o de juicios sobre la realidad, sino una intuición esencial sobre la permanencia y el cambio que de manera permanente se dan en las esferas del Ser y de las existencias humanas.
Por eso el trabajo educativo debe apuntar de manera indistinta hacia esas dos esferas que se dan, aparentemente, como realidades en conflicto. Lo estructural, es decir la explicación de los grandes movimientos de la historia y de la vida humana, de la naturaleza, de las ideas y los números, con sus partes componentes y actores involucrados, es tan importante como descubrir y recorrer las pasajes y caminos de la propia interioridad que el alumno puede realizar sobre su propio ser, en búsqueda o desarrollo de su propia identidad.
Nunca lo personal puede estar más cerca de lo estructural y viceversa, si ponemos a la duración como el sustrato único del Ser que los sustenta. Un cambio en las estructuras produce cambios en las personas y un cambio en una persona tiene consecuencias en la modificación de las estructuras, aunque ellos no puedan medirse en términos cuantitativos. De ahí que dedicar nuestro tiempo para ayudar a las personas a producir sus propios cambios es producir cambios societales mayores, aunque sea con un paso más lento y con menos espectacularidad. Habrán otros, y sin duda estarán entre aquellos que más gustan del poder, que estarán dispuestos a trabajar más arduamente por producir de inmediato las modificaciones estructurales que se requieren, pero que sólo tendrán un verdadero impacto cuando ellas se sustenten en el cambio de las personas que las habitan.

Nota. Para cualquier consulta o conversación comunicarse con el Profesor Gabriel de Pujadas al correo depunet@gmail.com

SIEMPRE, SIEMPRE, ESTÍMULOS POSITIVOS HACIA NUESTROS HIJOS Y PUPILOS.

Una de las mayores tentaciones que tenemos los padres y apoderados frente a los aparentes fracasos de nuestros hijos o hijas en sus estudios es reprimirlos, castigarles o sencillamente no hacer caso de la situación. Grave error si pensamos que el ser humano crece, casi siempre, por las motivaciones positivas que le ofrece la vida. 

De ahí que sea necesario un cambio de actitud y conducta frente a estos "aparentes" fracasos que tienen nuestros hijos o pupilos. Frente al enojo y la negatividad que se anida en nuestros sentimientos, debemos cambiar dicha mirada por una positiva. 

¿Como lograrlo?, cuando casi siempre nos criaron y educaron poniendo lo negativo de nuestras propias conductas por delante. El reto y el castigo eran propios de nuestros padres cuando teníamos una mala nota o una mala conducta, en vez de buscar las causas por las cuales se producía esto. Esa condición de negatividad se fue quedando estampada en nuestros corazones, en nuestra manera de mirar el mundo y de proyectarnos hacia el futuro en nuestros hijos. Es como si formara parte, irremediablemente, de nuestro propio ser y personalidad. Y sin embargo es posible cambiar esta mirada negativa hacia el mundo y hacia nuestros hijos y pupilos. 

Debemos, sin duda y en primer lugar, hacer un esfuerzo de tomar conciencia (darnos cuenta) que esa mirada negativa impregna casi todas nuestras miradas hacia lo que nos rodea. Tomando conciencia de ello, ya tenemos un enorme paso hacia adelante. Lo segundo es detectar donde  y cuando nos ponemos más negativos. En otras palabras observar los hechos que nos producen rabia o frustración por los fracasos de nuestros hijos o pupilos. 

En tercer lugar pensar en el otro, es decir, pensar ¿que puede estar produciendo en nuestros hijos o pupilos esos fracasos o malas conductas? Lo lógico es pensar que no siempre ellos tienen la culpa de esas conductas, sino que muchas veces son el producto de otros factores, entre los cuales podemos estar nosotros mismos, sus profesores, su medio ambiente en el barrio (sus amigos), la situación económica de la familia, etc. 

Así, avanzando en este proceso (que puede ser mas largo o más corto),  debemos dialogar con nuestros hijos o pupilos para saber que piensan o sienten ellos frente a sus conductas inadecuadas o fracasos o errores escolares; sin reproches (esto es importante), escuchándolos, pues de esas conversaciones tendremos nuevas ideas para enfrentar los problemas con los cambios de actitud que se requieren de nosotros. 

De este modo, debemos buscar el como tener una actitud positiva, aunque eso nos cueste. Una vez encontrada la estrategia de como encontrar lo positivo, comunicárselos a nuestros hijos o pupilos, estimulándolos en aquellos aspectos que nosotros les hemos encontrado positivos, felicitándolos por los pequeños triunfos o conductas positivas, desde la ayuda que puedan prestar en la casa, los horarios que puedan cumplir de acuerdo a nuestras instrucciones, el comportarse en las comidas, etc. hasta sus éxitos escolares, aunque ellos serán pequeños en un primer momento.

Quizá haciendo este camino, que puede ser largo y laborioso, obtendremos mejores resultados en un futuro no lejano, permitiendo que nuestros hijos y pupilos tengan una mirada positiva frente al mundo, lo cual les abrirá puertas de desarrollo personal y social quizá hoy no pensadas en el presente por nosotros.

PD. Cualquier consulta sobre este tema consultar con el Profesor Gabriel de Pujadas H., depunet@gmail.com   

jueves, 24 de septiembre de 2015

LOS PADRES Y APODERADOS Y SU INFLUENCIA EN LA CONVIVENCIA ESCOLAR

Dentro de las diferentes perspectivas para el fortalecimiento de la Convivencia Escolar, uno de los aspectos que ha tenido poco desarrollo pedagógico es el de la autoridad de Padres y Apoderados, la valorización de su imagen como un sujeto educativo y la valoración educativa que hacen los docentes de los hijos de los mismos (por traslado de sus valoraciones de padres a hijos). Esta carencia de valoración es lamentable, ya que en el día a día de las escuelas y liceos, este factor es uno de los principales problemas de la experiencia docente. Así vemos que este aspecto es muchas veces descuidado y olvidamos que para un docente la gestión de la autoridad en la sala de clases y el reconocimiento y valoración de su imagen en el espacio educativo por parte de padres y apoderados es uno de los principales criterios de satisfacción profesional.

En este sentido, se entiende altamente relevante y necesario, el desafío de reforzar positivamente el sentido de autoridad del docente y de los docentes directivos,  potenciando su imagen y prestigio social frente a los padres y apoderados. Del mismo modo, para los padres y apoderados tener una buena imagen de los docentes es fundamental para que ellos se integren y participen en una tarea educativa que debe ser común y colaborativa. Esto se puede lograr mediante la generación de iniciativas que permitan, la reflexión conjunta, el intercambio de prácticas y métodos pedagógicos, el trabajo en equipo, las definiciones conjuntas que posibiliten la generación de compromisos colectivos, la generación de objetivos comunes, etc. En otras palabras, docentes y padres y apoderados pueden realizar en conjunto y armónicamente una labor educativa que tendrá como fin el mejor desarrollo y calidad del mismo en sus hijos.

Para el logro de esto es indispensable que se cumplan algunas condiciones básicas:


  •    De parte del docente debe existir un real convencimiento de que padres y apoderados son actores claves en el aprendizaje y desarrollo de sus alumnos.
  •    El docente debe querer involucrar en la tarea pedagógica a los padres y apoderados, aunque ello implique grandes dificultades iniciales.
  •     La Escuela, como institución, debe proponerse como política de desarrollo la integración y participación de los padres y apoderados en la gestión educativa, bajo parámetros de exigencias reglamentarias y funcionales precisas, sin malograr la tarea profesional y técnica de los docentes.
  •     Los padres y apoderados deben querer aprender las nociones básicas de carácter pedagógico y metodológico, para ayudar a sus alumnos en sus funciones como tales, convirtiéndose así en coadyuvadores escolares junto con los docentes.
  •      Está claro que a partir de estos primeros pasos la autoridad educativa comunal puede comenzar a consolidar una nueva perspectiva para el mejoramiento educativo, a partir del inmenso capital técnico - pedagógico de sus padres y apoderados, docentes, docentes directivos y de todos los agentes educativos que comparten la tarea de formar y educar.·     
  •      Por lo anterior se hace necesario diseñar y poner en marcha un Programa cuyo objetivo general sea Apoyar a los padres y apoderados en su labor educativa, mediante el logro de una mejor convivencia educativa que permita orientar y generar espacios de reflexión y  trabajo colectivo,  con el fin de  reforzar el sentido de la convivencia escolar como un objetivo transversal en el ámbito educacional y fortalecer la autoridad de los docentes, docentes directivos y demás agentes de la educación de la comuna  potenciando su imagen y prestigio social.
  •        Así se fortalecerá el hecho de que los padres y apoderados quieran aprender las nociones básicas de carácter pedagógico y metodológico, para ayudar a sus alumnos en sus funciones como tales, convirtiéndose así en coadyuvadores escolares junto con los docentes.
  •     Se fortalecerá la convivencia escolar a través de estrategias y técnicas de mediación, contención, participación, integración y compromiso de los diferentes actores que participan en desarrollo pedagógico del establecimiento educacional, con la finalidad de optimizar el ambiente  propicio para el desarrollo pleno y aprendizaje de los alumnos, así como la convivencia escolar y el clima organizacional que se vive al interior de la Escuela.

Para el logro de estos objetivos generales se hace indispensable generar objetivos específicos que, en forma de proyectos, se apliquen en cada establecimiento educacional de la Comuna de La Granja. Entre estos objetivos específicos podemos nombrar, a modo de ejemplo, los siguientes:



  • Realizar un diagnóstico de la convivencia y estado de situación de los padres y apoderados en todos los establecimientos educacionales de la comuna de La Granja como primera acción a realizar,  para así recoger no sólo los problemas y dificultades más frecuentes sino las expectativas y deseos de todas las personas y que será el punto de partida para definir las acciones de un Programa Comunal dirigido al fortalecimiento de padres y apoderados en las organizaciones asignadas por la Ley y sus reglamentos.
  • Desarrollar instancias para el fortalecimiento de las relaciones humanas y de           colaboración de los padres y apoderados, docentes, asistentes de la educación y   docentes directivos de las comunidades educativas de la comuna de La Granja.
  • Promover la participación de los padres y apoderados docentes, asistentes de la   educación y docentes directivos, en actividades de capacitación y perfeccionamiento que permitan el desarrollo de habilidades para el trabajo en equipo, la escucha activa, la empatía y el trabajo colaborativo.
  • Generar distintas iniciativas que permitan a los padres y apoderados, docentes, asistentes de la educación y docentes directivos, tener instancias de reflexión conjunta, el intercambio de prácticas y métodos pedagógicos, la generación de objetivos comunes y definiciones conjuntas que posibiliten la generación de compromisos colectivos, en pro del mejoramiento de la calidad de la educación de los colegios y liceos de la comuna.
  • Desarrollar habilidades y técnicas de resolución de conflictos en los docentes, docentes directivos y asistentes de la educación para que a través de técnicas como la mediación, el arbitraje pedagógico y/o la negociación para que  puedan manejar situaciones conflictivas entre los alumnos/as y entre pares.

Profesor Gabriel de Pujadas Hermosilla
Consultor educacional
depunet@gmail.com